Cómo ser un entendido en lo que sea.

Cómo ser un entendido en lo que sea.

 

He estado un poco enfermo, sólo un poco, por eso no escribo nada desde hace días.

Esta semana Juan Manuel de Prada en su columna del Semanal XL hace referencia al blog de un fraile dominico, Antonio Praena. Allí me dirigí. Y, para mi sorpresa, encontré una red de blogs escritos por frailes. Sólo les he echado un vistazo, pero tienen muy buena pinta. Fray Sixto, en Bitácora Véritas, publicó la imagen que precede a lo escrito.

 

Jazz.

Coltrane

 El estilo de este artículo se caracteriza por tres líneas melódicas: Inazo Nitobe, Hemingway y Jean-Pierre Melville.

Esta mañana a falta de un par de páginas para terminar el breve ensayo sobre el Bushido, <<El alma del Japón>> por Inazo Nitobe, tras arrojar las sábanas a un lado me he ido a la biblioteca de la facultad de filosofía. He devuelto un libro, <<Introducción a la poesía>>, y he cogido dos, <<Hablan los escritores>> -un compendio de entrevistas: Huxley, Hemingway…- junto con <<El Jazz>> del crítico musical Joachim Berendt. Primero he ojeado la entrevista a Hemingway, que escribía de pie, y ya luego me he pasado al jazz.

Bushido es un código no escrito. En palabras de Inazo Nitobe, <<principios morales que los guerreros debían observar o que les enseñaban a observar>>. <<No se basó en la creación de un único cerebro>> -siguiendo con Inazo Nitobe-. Supe lo que es el Bushido hace apenas unos meses cuando alquilé <<El silencio de un hombre>>, no recuerdo si aparecía en los primeros fotogramas o en los últimos el aforismo: <<No existe mayor soledad que la del samurái salvo, tal vez, la del tigre en la jungla>>. Y ella la atribuyen al Bushido, según ellos, libro de los Samuráis. Dejando a un lado la equivocación; la sentencia me cautivó entonces y aún ahora, así como la película. Otra cosa es, ya que uno es lo que lee, desde cuándo estoy influenciado por tal credo, <<ratificado enérgicamente por los hechos y por una ley escrita en las tablas de carne del corazón>>. Seguramente desde <<El mar del oleaje>> y <<Nieve de primavera>> (primera de las novelas que conforma la tetralogía <<El mar de la fertilidad>>) porque desde mi punto de vista Mishima ensalza en ellas los valores éticos de la época feudal del país del sol naciente.

Por supuesto no me considero un bushi, ni nada en la línea. Únicamente tengo en estima ciertos valores: lealtad, honor, cortesía, veracidad y sinceridad. Así como la cultura del desgravio -por no llamarla venganza- que a tales normas es intrínseca, no la comparto. De Japón, de hecho, casi no conozco nada.

El filme que se inicia con el asesinato del patrón de un club de jazz, donde canta una Circe de ébano, está sujeto a muy diversas interpretaciones. Desde luego que tengo una, ni profunda ni secreta y que obedece la mera poética de la historia. No he logrado encontrar qué opinaba Melville, pero a Hemingway le resultaban absurdos los circunloquios de los críticos acerca de sus obras -de un amante de la brevedad qué más se puede pedir-.

Entrevistador: ¿Admitiría que existen símbolos en sus novelas?

E.H:: Supongo que debe haber algunos símbolos, puesto que los críticos siguen descubriéndolos Si no le importa, no me gusta hablar de ellos ni que me pregunten cosas sobre ellos. Ya es bastante difícil escribir libros y cuentos sin que le pidan a uno que los explique. También es quitarle trabajo a los explicadores de obras. Si cinco, o seis, o más buenos explicadores pueden seguir escribiendo, ¿Por qué tengo que meterme con ellos? Lea cualquier cosa mía por el placer de leerlo. Si encuentra cualquier otra cosa, eso es lo que usted ha aportado a la lectura.

Off topic: Alojamiento gratis durante un año.

Sí, por el título parece un artículo (post) publicitado y lo es.

Si uno busca un poco con Google encontrará bastantes servicios de alojamiento web que ofrecen sus servicios gratuitos, algunos hasta sin publicidad. Parecen gangas, pero no lo son y mi voz en este sentido es la de la experiencia. Al final uno se aburre de páginas cuya estética se ve perjudicada por la publicidad o de las dificultades que se presentan para utilizar las más simples herramientas web.

Otra cosa son las empresas de alojamiento que ofrecen un mes gratuito, diez días… o un año como es el caso del servicio del cual regalan invitaciones en Soy Gik. Para conseguir una es necesario dedicarles un artículo que incluya un enlace hacia el post donde tratan el asunto, esto es: Soy Gik regala un Hosting gratis. Tras esto, es necesario dejar en <<Soy Gik regala…>> un comentario con los datos que ellos indican.

El plazo finaliza cuando cierren los comentarios, espero que aún no lo hayan hecho. 

1001 libros que tienes que leer.

A mí no me gusta demasiado la selección, pero lo que más detesto es que se juegue a clasificar la literatura. Es tan odioso como las estrellitas que califican un libro como malo, bueno y demás. En fin, la lista se encuentra en Listology.

 

Vía.

Georges Perec o el minuaturista.

Georges Perec 

No había leído nada de Georges Perec, aunque sí oído maravillas sobre sus libros. En particular a Vila-Matas, de quien tampoco he leído nada, excepto artículos para El País. En concreto fue una conferencia de éste para la fundación Juan March, acerca de la intertextualidad y la metaliteratura, lo que me lanzó a la aventura.

Hoy empecé "La vida, instrucciones de uso". Avanzo con parsimonia pero constante, pues básicamente está compuesto por detalles y por los detalles de éstos. Cuando terminé de leer la página 50 cogí un folio junto con un lápiz y retrocedí hasta el primer capítulo. Como Perec describe la vida de los inquilinos del edificio Simon-Crubellier he decidido hacer un dibujo muy simple -líneas, el número de planta y la situación de los apartamentos en la izquierda o en la derecha- para por si me olvido de la situación del apartamento de cada uno.

Tras releer los primeros capítulos me di cuenta de que no son tantos y de que hay un plano en las últimas páginas del libro, <<aun así voy mejorarlo -anotando movimientos y demás- y cuando acabe el libro, lo enseño en el blog>> -me dije. ¡Ay!, iluso de mí, además de que ya otros se han dedicado a ello con ahínco -ilustración colgada en Flickr - resulta que es una obra monumental en cuanto a su osamenta, es una tarea complicada. Incluso hay webs dedicadas en exclusiva a su estructura, el movimiento de los personajes por el edificio. Según la Wikipedia en castellano, como si fuesen caballos de ajedrez.

 

Webs dedicadas a la estructura, ambas en francés: http: mode.htm y escarbille.free.fr/vme.php.

En el camino, Jack Kerouac

Apartamento, Jack Kerouac

 

-Sí, sí, sí tío. Y allí estaba yo, viendo pasar todas esas palabras e imaginándome todos los personajes y todos los coches. Tras cada línea me sentía más alto, mi querido Sal -supongo que frases así las soñaré hoy, al estilo Dean Moriarty, tratando de explicar a Sal lo mucho que me gustó leer "En el camino". Dean es uno de los protagonistas, un gran loco, y Sal el narrador. En el libro cuando los personajes se sienten "altos" es porque están bebidos o colocados, también el paraje y las largas horas al volante los dejan, por así decirlo, "idos".

Ayer me recosté en la habitación de mi hermano, con los pies en el cabecero de la cama, y leí toda la tarde hasta que cayó la noche. Cené y continué leyendo hasta las once y media más o menos. Lo terminé hoy tras la cena, sólo restaban cincuenta páginas. Y a lo largo de la lectura he reflexionado sobre el hecho de escribir. He llegado a la conclusión de que un buen texto es aquel que parece sincero, aunque no lo sea. Es una teoría que estoy rumiando y por eso no me explayo con prolijidad y precisión. Aún necesito saber qué entiendo por "sincero". No son más que divagaciones.

Hacia el final, cerca de la Quinta parte, se me ocurrió que los chiflados de Sal Paradise, Dean y Stan en un alto por la carretera que les llevará hasta México DF se detienen en Comala ("Pedro Páramo"). Ahora los veo. Dean pasa el brazo sobre los hombros de Juan Preciado y charlan mientras en lontananza se acerca un señora.

 -Juan, me tengo que ir. Sal y Stan me esperan en el Ford. Te llevaremos a Nueva York, si es que te encontramos a la vuelta. Chico, estás rematadamente majara. ¿No has oído el relinchar de un corcel?

Y pensar que "Pedro Páramo" fue publicado en 1955 por primera vez y sólo dos años más tarde se hizo lo propio con "En el camino". Y entre una y otra "El rumor del oleaje". ¡Son tan diferentes!

 

La dama del mar.

 

<<Si sólo hubiese escrito los actos II, III, IV y el fin hubiese llegado antes en el V>>, pensé al terminar de leer "La dama del mar". Simplemente porque resultan más intensos. Pero cada escena me conmueve -a pesar de aquella impresión.

No conocía al dramaturgo Henrik Ibsen, y empecé a leer sin consultar nada acerca suya. Normalmente, si el autor me es desconocido, leo antes una breve biografía en una enciclopedia o en la red. Sin embargo, esta vez no. Estaba intentando centrarme en la lectura Martín Edén (Jack London), pero pronto desistí y fue entonces cuando rescaté de la biblioteca la obra de Ibsen.

Si algo conocía de Ibsen era su fecha de nacimiento, por la contraportada. Lo digo porque la ignoré, pues en el transcurrir de las hojas no advertí a los personajes ni el argumento como de otro tiempo. Por eso me extrañó que Susan Sontag haya adaptado el texto para ofrecer una visión contemporánea de la protagonista. Sólo pretendo decir que me parece un texto actual, lo cual no es mejor ni peor.

Me ha resultado una lectura muy grata, y por esto sé que cuando me haya olvidado del argumento y de los personajes volveré sobre ella.

¿De verdad?

 We seek higher ground, away from the storm and the testament of voices so distilled... lost by fear and wound up by lie after lie.

 

 

Lo sé porque lo leí en una revista o porque lo escuché en algún telediario, pero esto no importa. El caso es que de soslayo lo dejé caer en una conversación entre amigos, risas entre tímidas puñaladas.

-No es cierto, al menos en mi caso -contestó una de las personas en que menos confío.

Y no mintió. Ocurrió que su naturaleza porfiada le impidió adivinar el fondo del asunto cuando me referí a las cientos de veces que las personas mentimos. Porque mentiras conscientes puede que ni un par.

Y muchas veces no nos hacen falta las palabras.

Caparazón.

 Moleskine

Al inicio de la última libreta Moleskine he escrito: <<sólo espero que no se convierta en un diario>>. Las palabras se las lleva el viento -y no siempre- si resultan de una charla, pero el ritual solemne de escribir las perpetúa. Y ni una ráfaga que pierda el manuscrito más allá de la ventana o azar que lo traspapele para siemprese, se las lleva. Una vez transcritas se arraigan al subconsciente para no dejarnos más.

En la libreta, no inscribo nombres. Con el tiempo se convierten en odiosos. No quiero que se apropien del último resquicio.

Hola, mundo.

El porqué no lo sé, pero me interesa escribir y tener la remota oportunidad de que me lean. Los escritos serán breves, salvo excepción, porque la bitácora como medio de comunicación precisa de agilidad.